escena_mestizaje.jpg "De Español y Mestiza: Castiza"
Esta pintura es un óleo sobre lienzo creada en 1763, perteneciente al pintor mexicano Miguel Cabrera (1695-1768), quien fue uno de los exponentes más importantes del arte virreinal.

La pintura de castas aparece en América, como una forma de mostrar la cotidianidad, las familias que se empezaban a formar durante la colonia, ya que implicaban la realidad de relacionarse grupos sociales totalmente diferentes: los europeos sobre todo españoles, los africanos que venían en condición de esclavos, y los nativos indígenas que se distribuían a lo largo de todo el continente americano divididos en diferentes grupos con organizaciones sociales, políticas y económicas totalmente complejas, algo que los hacía llamativos, exóticos para los peninsulares, que buscaban con sus viajes aventuras y riquezas, y bien las encontraron en el continente americano no solo representado en oro y naturaleza agreste, sino también en la población que significó un cambio en la perspectiva de mirar al otro, como un posible compañero de vida. Así fue como los matrimonios en América durante el siglo XVIII fueron retratados de manera diversa por pintores que quisieron mostrar la realidad del resultado de las mezclas de las llamadas razas: “Estos conjuntos, por lo general formados por dieciséis cuadros, configuran una especie de árbol genealógico en el que se resumen, de una manera simbólica, las diferentes posibilidades de mestizaje que se produjeron a partir de la unión de los tres troncos raciales que intervinieron en la configuración de la sociedad colonial a partir del siglo XVI. No se trata de referencias concretas a personajes individualizados, sino de representaciones anónimas que ofrecen un muestrario social y etnográfico…… Con ellas se buscaba constatar las ‘calidades de la mezcla de Españoles, Negros, Yndias…’.” (García, 2004; 51) Era casi como una muestra de un "experimento racial", donde la familia era el eje central, de acuerdo a concepciones occidentales de la religión y la sociedad.

En este caso, la pintura nos muestra una escena familiar donde el padre es un español, la madre es una hija de india y español a quienes se les denominaba mestizos, y una hija descendiente de las dos "mezclas" a la cual se les llamaba castizos. En la imagen observamos que el español luce un traje que en su época, lo hace inmediatamente posesionarlo en una clase social pudiente, donde no solo como español lucía trajes propios de su lugar de origen, sino que también indicaba esto su jerarquía además del color de su piel, como indicador base de las relaciones sociales durante el siglo XVIII en América. La peluca que lleva puesta también es señal de su posición social; tal vez lo anterior junto con el sombrero que lleva bajo el brazo y el bordado de su traje, indicarían que se dedica a un oficio de gran importancia en una urbe. Parece llevar algo en su mano izquierda, tal vez un pañuelo. Por otro lado, vemos a la mujer mestiza con unos rasgos que podríamos asociar con lo indígena, como la forma de la nariz y la espesura de sus cejas, tal vez formas que normalmente consideramos que son más indígenas. Sin embargo, donde se nota más su ascendencia indígena, es en la forma en que lleva recogido su cabello, pareciera ser una trenza y además la cinta que cubre su frente suele hacernos referencia a una tradicionalidad, casi que a las formas artesanales de estos grupos americanos, podría ser una cinta hecha en fibras naturales, eso es lo más llamativo de ella. Además lleva puesto un vestido muy elegante que indica también su destacada posición social, es un vestido bordado con flores y apretado en la parte de arriba, muy al estilo europeo, este atuendo lo acompaña de joyas como dos pendientes largos y una gargantilla. La mujer carga en su brazo derecho a su hija, quien viste un traje también muy elegante para su edad, una vez más mostrando la posición social de sus padres; la niña posee poco cabello no sé de que se trate esa forma de representar a una niña, sin embargo se me ocurre que podría indicar que es castiza, tal vez una señal de aquello y de que en cierta manera se está "blanqueando", no sé si tenga que ver eso. La niña lleva algo en su mano derecha, pareciese ser un banano, pero no sé me ocurre si podría significar algo. La niña tiene una pose, que le recuerda a uno los retratos que le hacían a los hijos de reyes europeos, con vestidos muy grandes y llamativos, donde los bordados sobresalían, y además al mismo tiempo que demostraban una ternura por su infancia, demostaraban también una seguridad y un gesto reinante sobre todo con la mano izquierda. También muy parecido a las pinturas religiosas donde a Jesús cuando era niño también lo representaban con un gesto de su mano muy particular.

La pintura es un poco difícil de interpretar, porque posee muchos elementos que no son del todo visibles, me refiero al fondo de la escena donde aparece una puerta, tal vez un armario y en su interior parecen haber zapatos azules y negros, en la parte de arriba no alcanzo a distinguir que es.
La parte de adelante de ellos, nos muestra al parecer una canasta grande con más pares de zapatos tal vez, y al lado una canasta más pequeña con frutas amarillas o pan, ya que son de un color oscuro y son todos los elementos que están allí del mismo color. Esta vista es un poco confusa ya que me pregunto por qué los zapatos están dentro de la misma canasta de las frutas, podrían ser dos hipótesis las que se están demostrando: por un lado puede ser que el hombre se dedique al oficio de la zapatería, sin embargo su atuendo no es el de un zapatero de la ciudad; y por otro lado, podría ser que en el cuadro se intenta mostrar toda la abundancia posible, al poner comida, muchos zapatos y sus atuendos en señal de riqueza.

Esta pintura muestra una de las tantas formas en que el "mestizaje" se dio, en este caso se hacía referencia a una forma de "blanqueamiento", me doy cuenta de que cuando se introduce un personaje negro o indio o el resultado de estos dos, siempre habrá una tendencia al demejoramiento de la raza, en cambio en este caso no solo lo castizo representado en la niña es mas blanco es decir mejor, sino que interviene directamente un asunto de posición social, donde ser hijo de español o de alguna manera querer mejorar o blanquearse, significa conseguir buenos resultados en la jerarquía social de la época. Además de lo anterior, me doy cuenta de que es una escena muy tranquila, algo muy casero y familiar, donde a pesar de la gran demostración de su riqueza, se siguen marcando a los individuos que de alguna u otra manera siguen teniendo una relación con lo indígena en este caso, de acuerdo a la mujer mestiza y su cinta en la frente.


Bibliografía
-García Saiz, Concepción. 2004-2005. Catálogo en Un arte Nuevo para un Nuevo Mundo. La colección virreinal del Museo de América de Madrid en Bogotá. Museo de América.
-Katzew, Ilona. La pintura de castas: representaciones raciales en el México del siglo XVIII. Conaculta, Ediciones Turner. Madrid, 2004